El Covid-19 hunde a los artesanos de los Moros y Cristianos

Diseñadores, talleres de trajes y carroceros se quedan sin ingresos tras la paralización de todos los festejos de la Comunidad hasta finales de agosto.

El aplazamientos de todos los festejos por la crisis sanitaria del Covid-19 ha provocado grandes pérdidas económicas a los artesanos del sector. Diseñadores, talleres de trajes y carroceros, entre muchos otros profesionales, se han quedado sin ingresos tras la paralización de prácticamente todas las celebraciones de la Comunidad Valenciana hasta finales de agosto. Desde las Fallas y la Magdalena, hasta los Moros y Cristianos del sur de Valencia y de toda la provincia de Alicante han quedado en el aire, y «nos ha cogido a todos con gran parte de las ganancias paralizadas», según explica el diseñador alcoyano Juan Climent.

Climent califica de «fatal» la situación que atraviesa el sector, porque «esto ha sucedido en el momento clave, cuando las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy ya estaban prácticamente preparadas». Cabe recordar que los actos de este municipio alicantino son el escaparate que «inaugura la temporada y sirve para que otras poblaciones alquilen trajes». En su caso, tenía el encargo del capitán de la Filà Cordón, y las escuadras de la Llana y los Ligeros, además de varios boatos. «Justo el fin de semana pasado teníamos que entregar trajes del boato y recoger el último pago, que es el más importante», pero después de esto, Climent no sabe cuándo podrá cobrar.

«Desde luego lo importante ahora es que todo esto pase, y las Fiestas pasan a un plano secundario». En cualquier caso, el diseñador alcoyano duda que «Sanidad autorice que más de 100.000 personas salgan a la calle para celebrar los Moros y Cristianos dentro de tres meses». También explica que la crisis sanitaria «está dejando a mucha gente sin trabajo»,y que, por tanto, la situación económica tras la pandemia no será idónea.

Por supuesto, Juan Climent, como el resto de profesionales del sector, no trabaja únicamente para Alcoy, y esto conlleva que las pérdidas económicas sean mayores. «Ya me han llamado de L’Olleria para avisarme que pasan las fiestas a 2021, y eso que son a finales de agosto…». La situación es tan límite que ya ha empezado a plantearse buscar trabajo, dado que es consciente de que «lo que tengo pendiente lo cobrare, más tarde o más temprano, pero voy a estar un año sin trabajar, porque la mayoría de fiestas ya están aplazadas hasta el año que viene».

Sin saber si podrá reabrir, Diego Gómez, el gerente de El Molinar, un taller de confección de trajes de Alcoy, afronta esta nueva crisis. «Estoy sin facturar desde octubre, me han cancelado la inmensa mayoría de Moros y Cristianos, no sabemos cuándo levantarán la cuarentena y nos dejarán trabajar, y tenemos todos los trabajos y encargos parados hasta junio», explica. Gómez insiste en que «el sector de la fiesta estamos hundidos, peor incluso que la hostelería. En mi caso tengo más de 4.000 trajes parados, y sigo pagando el alquiler de la nave, la luz, la cuota de autónomo y la seguridad social de mis empleados…».

El gerente de El Molinar, además, explica que «ya fui uno de los primeros en caer en la crisis de 2009, y ahora me quedaré con una deuda enorme». Justo el fin de semana que el Gobierno decretó el Estado de Alarma «tenía dos grupos para recoger los trajes y liquidar el último pago, y tampoco pudo ser porque ya nos obligaron a cerrar».

Y suma y sigue. Vicente Pascual, responsable de Carrozas El Llombo, una empresa de Ontinyent, asegura que desde el aplazamiento de las Fallas y la Magdalena, y hasta los Moros y Cristianos de Muro que son en mayo, «tenía trabajo en 18 pueblos de toda la Comunidad Valenciana, y alguna cabalgata de la provincia de Albacete, y me lo han parado todo». En su caso tiene ocho trabajadores a su cargo, por lo que ahora sus gestores y abogados están estudiando «cómo salir de ésta».
Pascual insiste en que «nosotros construimos carrozas, pero vivimos de la calle. Si nos cierran la calle no podemos sacar nuestro trabajo y por tanto no ganamos dinero, todo lo contrario, perdemos lo invertido en material y horas». Tanto es así que «cuando vi lo que pasó con las Fallas y la Magdalena, y que la cosa iba para largo, paralicé las carrozas de los Moros y Cristianos de Alcoy para no seguir gastando dinero». Esto no significa, aclara el gerente de El Llombo, que «no vayamos a terminar el trabajo, claro que lo terminaremos cuando sepamos en qué fechas se celebrarán».

La difícil situación económica en la que se han visto envueltos los profesionales del sector ha llevado a la portavoz de Ciudadanos en Alcoy, Rosa García, a solicitar al Ayuntamiento que se plantee la posibilidad de crear una línea de ayudas para que mermar las pérdidas y evitar que la crisis sanitaria hunda por completo muchas de las personas que se dedican a los Moros y Cristianos.